ROMINA

“El cuerpo es el espacio en que habito

y el modo y tiempo en que me habito.

¿Cómo es el cuerpo? Como quiero ahora.”

[Del pensar al hacer] “Primero fue con papel en mano, con la mirada puesta en las anotaciones, con los “no debo olvidar de…” en la cabeza, con la lógica en la secuencia. Luego largué el papel y me quedé con lo recordado, con el permiso de armar la sesión como me resultaba mejor. Por último, ya sin el papel y ampliando el permiso, me fui metiendo en un tiempo y un espacio que comenzaba cuando tomaba contacto con el cuerpo de la otra persona. En ese tiempo y espacio algo surgía, algo me movilizaba a sentir aquello que el cuerpo me decía. Un diálogo, un modo de comunicarme, de escuchar, de proponer, eso fue el punto al que llegó mi experiencia en estas prácticas.”

[Las sesiones, encuentro con mis dudas] “Al inicio, las sesiones me resultaban largas, hasta cansadoras para mí, creo que dilataba los tiempos innecesariamente. Era arrastrada por el placer del otro que me pedía “un poquito más” de envolturas o de mecimientos. Fue importante trabajar con el límite es ese sentido, poder entender que debía componer los tiempos de acuerdo a lo que yo veía y no atarlos a la demanda del otro.”

[Mi escucha] “Después de largas jornadas donde pude vivenciar en mi propio cuerpo el masaje elijo definir la experiencia del curso como un regalo. Personalmente fue un regalo que me hice y me llenó de bienestar, descubrimientos, sensaciones nuevas. Siento que cada jornada me acompañó a la apertura de una sensibilidad que puedo definir como un proceso de expansión. El masaje alimentó las posibilidades de conectar con mi cuerpo, de sentirlo, explorarlo, vivenciarlo.”

FLOR

“Nada es más misterioso para el hombre,

que el espesor de su propio cuerpo.”

[De la circulación enseñanza/aprendizaje técnico] “Incertidumbre. Es la primera palabra que habita mi cabeza cuando me remonto al comienzo de esta formación…y del cierre también. Al comienzo porque parecía que todas las envolturas, las sujeciones, las aperturas, quedaban en el aire una vez explicadas, entendidas, anotadas; imposibles pensarlas desde la mente, imposible aprehenderlas sin ese cuerpo que recibe, sin tocar, sin probar en el otro.”

[Del contacto con un otro] “En este nivel quiero hacer referencia a la práctica con otras personas, ajenas a la formación. En estos encuentros fue donde percibí que, aquella estructura técnica del comienzo, rígida y quizás hasta un poco ajena alas necesidades del cuerpo que recibe, fue tomando una nueva forma: se fue flexibilizando. Así, esta estructura de comenzar con tal envoltura, continuar con tal otra y luego realizar exactamente esta apertura, a modo de ‘reparo’, fue mutando en un devenir de movimientos donde la escucha del otro fue delineando las partes del recorrido de su cuerpo. La escucha del otro, aquello que humaniza la práctica y la coloca al servicio del bienestar. Tan importante.”

NATALIA

[Tocar y ser tocados] “Me retornó en varios momentos de la formación esta frase de Valery que dice que lo más profundo es la piel, realmente se siente así, cómo los toques van despertando sensaciones, percepciones, imágenes y construyen una experiencia de cuerpo y cómo ese toque es siempre distinto. Los ritmos, cadencias del dar y al recibir, cuando es un toque fluido, cuando es más cortado, y en ese toque fluido que diferentes ritmos, velocidades, momentos de movimiento y pausa.”

[Itinerarios] “En las prácticas que fuimos haciendo y en las que estoy haciendo me resulta complejo a la hora de encontrarme con un cuerpo por primera vez, cómo ir observando y sintiendo y a partir de allí elegir qué movimientos, recorridos hacer con esa persona. Cómo ir combinando los recorridos posibles, para que el otro tenga una vivencia de apertura, de movimiento; observar los contornos, qué lugares aparecen abiertos, cerrados, cómo es esa “geografía” y cómo cambia la percepción que tenemos de un cuerpo cuando lo observamos y cuando lo tocamos.”

[Sostén grupal] “En el grupo que fuimos transitando y que fue cambiando con el tiempo sentí sostén y sensibilidad para abrirme a la experiencia. Pienso en cuán nutritivo es el toque y cómo nos fuimos nutriendo de la experiencia corporal. Sólo tuve una experiencia que fue difícil pero que también fue de aprendizaje, me queda resonando lo importante que es la escucha y estar sensible al otro para no traspasar límites que puedan dañar.”

Natalia González Sañudo

Autor Natalia González Sañudo

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